Qué dura, pero qué gratificante. Antes, acostumbrada a estar en una redacción de 9 o 10 de la mañana hasta la hora que fuese y, ahora, de aquí allá, quedando con unos, con otros... Sin parar pero, a la vez, con tiempo de hacer "esas pequeñas cosas" (ir al banco, a la compra, a tomar un café con un amigo, disfrutar más de la familia...) que antes eran tan difíciles de lograr. Sí, quizás tenía que haber descubierto esta vida antes. Claro que también, puede que me canse de ella en un añito. Porque precisamente, un año es el plazo que me he marcado para seguir haciendo lo que me gusta: escribir. ¿Que la industria de los medios de comunicación se hunde? ¿Que los precios caen tanto que hace imposible la supervivencia económica de un colaborador? Pues mucho me temo, que tendré que abandonar (quizás temporalmente, soy una romántica empedernida).
Porque ser freelance, dueño de tu propio destino, de tu tiempo y de tus ingresos, puede ser agotador, muy agotador. Por mucho que saliese a cubrir temas desde la redacción, nada comparable con el ritmo que llevo desde que el 7 de septiembre iniciase mi nueva vida profesional. ¿Rueda de prensa sobre reclutamiento online? Me interesa. ¿Jornadas sobre tributos? También. ¿Premios de publicidad? ¿Sarao de First Tuesday? Claro que sí. Es lo que tiene repartir tu mente entre varios medios de comunicación. TODO puede interesar. Y una no tiene el don de la ubicuidad. Así que hay que elegir. Y claro, llegar en metro a tres citas, cada una en una punta de Madrid, y en sólo una mañana, que the money is the money, puede cansar un poquito. (Heyyy... que no soy una burguesa, que he ido toda mi vida en metro a la facultad, pero... ahora puedo acudir a cinco o seis citas en un día).
Pero no me ciego: seguro que hay mil cosas ahí fuera de lo más interesantes. Por si las moscas, y porque me apetece reciclarme, voy a matricularme en el Master in Digital Marketing del IE Business School. Online, para que me permita compatibilizarlo con mi vida y en inglés, para así tener a compañeros de todos los puntos del planeta. Divertime, seguiré divirtiéndome, seguro.